Simplificando aún más los desarrollos: bicicleta de dos marchas para todo.

Anteriormente, en la entrada Vuelta de tuerca ya concretaba la simplificación de desarrollos de la transmisión de la bicicleta. Tras esta entrada, había utilizado la bicicleta en todos los terrenos e incluso en la Transpirenaica, con resultado positivo.

En mi camino a la simplicidad, ahora he vuelto a recortar los desarrollos hasta casi el mínimo, perdiendo, eso sí, prestaciones. Si con un 2 platos x 4 piñones la bici quedó suficientemente todo terreno (al menos para mí), ahora he cambiado a 2 platos x 1 piñón, convirtiendo la bicicleta en casi una single speed: plato de 34 y piñón del 17 será la velocidad para todo, asistida del plato de 24 en alguna ocasión en pendientes excesivamente inclinadas y prolongadas.

IMG10408_614x461IMG10410_614x461IMG10407_614x461He sacado los piñones y dejado el de 17 dientes alineado con el plato principal – el de 34 -, eliminando el desviador, cable y fundas, quedando pendiente quitar también el mando del cambio. He añadido el tensor de cadena que se muestra en la imagen y eliminado unos cuantos eslabones más.

En carretera, con el 34X17 puedo ir por todas partes con comodidad, aunque con cierta dificultad en pendientes. Hoy he probado subir un puerto con distintas inclinaciones y la cosa ha ido bastante bien, a pesar de que – lógicamente – me tengo que poner de pie en muchas ocasiones. Este es el perfil de mi ruta de hoy:

perfilHasta el primer punto negro llevé el plato de 34, y lo volví a poner en el segundo punto negro. Por tanto, en mi subida de Benalmádena-Costa al repetidor de Mijas (que es la ruta en cuestión) he podido llevar el plato “grande” hasta más altitud que Mijas-Pueblo (yo diría que hasta los 500 metros), cuando ya las pendientes se volvían difíciles, como muestra el gráfico de perfil y desniveles.

Sin embargo, a pesar del rango de pendientes que me da la relación 34×17 (con ruedas de 26 pulgadas y cubiertas de 2.0), en llano y en bajada se queda excesivamente corta (como es normal). Para mí no va a ser un problema porque hoy por hoy cojo la bicicleta los fines de semana y casi siempre en subidas; y con este mismo desarrollo se puede ir en llano perfectamente a velocidad de paseo sin hacer “molinillos” … suficiente para mí que no tengo prisas. Podría instalar un plato mayor para ir ligero en llano, pero perdería prestaciones en cuestas y tendría que echar pie a tierra de vez en cuando, lo que no me interesa; o bien cabría poner un tercer plato, que tampoco me agrada.

No he probado aún en montaña, si bien sé que me va a faltar desarrollo, ya que no podré ponerme de pie con tanta alegría como en carretera y posiblemente me toque empujar la bici en algún tramo … ya iré probando.

Por todo ello, creo que las relaciones son apropiadas para un rodar minimalista y simple, y tendré más ligereza, menor mantenimiento (excepto el piñón, que se gastará más) y el ejercicio de una gran variedad de músculos que ahora intervienen. Quizá acabe cambiando el plato pequeño por un 22d (no antes de que se desgaste el actual).

Una vez que cambie las palancas de freno con los mandos integrados por unas manetas ligeras (aunque baratas), habré simplificado aún más la bicicleta, manteniendo un rendimiento suficiente – para mí – y un peso rebajado total de unos 500 gramos.

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